El candidato republicano ha prometido eliminar la enmienda vigente desde el año 1954 que prohíbe apoyar públicamente desde la iglesia a un candidato.

¿Deben los pastores apoyar a un candidato desde el púlpito de la iglesia?

Este está siendo uno de los focos del debate durante la presente campaña presidencial en los Estados Unidos. Así, Donald Trump, candidato republicano, ha prometido, en lo que ha llamado su “mayor contribución a la cristiandad”, eliminar la enmienda vigente desde el año 1954 que prohíbe apoyar públicamente desde la iglesia a un candidato.

Sin embargo, esa “contribución” no es algo que realmente estén buscando los evangélicos norteamericanos que, de una forma muy mayoritaria -3 de cada 4-, prefieren que las cosas sigan como están, un porcentaje muy similar a la opinión de los americanos en general.

Estos son los resultados que se desprenden de la encuesta de LifeWay Research, que también muestran que la mayoría estaría en contra de que se aplicará algún tipo de sanción si algún pastor finalmente decide mostrar explícitamente sus preferencias.

UNA ENMIENDA POCO ACATADA

Scott McConnell, director ejecutivo de la institución, comenta que “los americanos ya hablan suficiente de política fuera de la iglesia y no quieren que esas discusiones lleguen a las reuniones de alabanza”.

Aún así, es cierto que desde el 2008 existe un grupo de pastores protestantes, que se denominan a sí mismos Pulpit Freedom Sunday (Libertad para el púlpito dominical) que reclama la eliminación de esta enmienda en aras de garantizar la libertad de expresión.

La conocida como enmienda Johnson se aprobó durante la campaña de reelección del expresidente Lyndon Johnson cuándo una entidad sin ánimo de lucro hizo campaña en su contra. Desde entonces, este tipo de entidades, entre las cuáles se incluyen las iglesias, no tienen permitido mostrar su apoyo por ningún candidato.

Esta enmienda, sin embargo, no dice nada sobre promover o atacar una candidatura fuera del ámbito estrictamente eclesial y, de hecho, es habitual que los candidatos busquen la complicidad de los líderes evangélicos para captar el apoyo de esta importante bolsa de votos.

Aún así, la mayoría de evangélicos ya mostraban en 2015 su rechazo a este tipo de implicación política.

POLÍTICA DESDE EL PÚLPITO, UNA REALIDAD

Si bien es cierto que las candidaturas quedan generalmente en segundo plano en los sermones, la política es un tema habitual en los púlpitos norteamericanos.

Así, la gran mayoría comenta que han escuchado a sus pastores abordar temas como la libertad religiosa y la homosexualidad, principalmente, pero también sobre el aborto, la inmigración, medio ambiente o las desigualdades económicas.

Estos datos los ha aportado uno de los últimos estudios de Pew Forum.

Fuente: Protestante Digital

Comentario

"Cuando las iglesias principales de los Estados Unidos, uniéndose en puntos comunes de doctrina, influyan sobre el estado para que imponga los decretos y las instituciones de ellas, entonces la América protestante habrá formado una imagen de la jerarquía romana, y la inflación de penas civiles contra los disidentes vendrá de por sí sola." {CS 439.3}