El objetivo es que la temperatura del planeta no suba más de 2 ºC.

"Estamos batiendo un récord en esta sala con el número de firmantes", decía orgulloso el secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki Moon, cuando daba comienzo la ceremonia para la firma del Acuerdo de París, alcanzado el pasado mes de diciembre para que la temperatura global no aumente más de 2ºC -y mejor si no sube 1,5ºC-.

Medio grado ambicioso que tiene importantes consecuencias en el cambio climático para los campos de cultivo, la disponibilidad de agua o la degradación de los arrecifes de coral (fundamentales para la supervivencia de las especies marinas), según ha puesto de manifiesto una investigación publicada por Earth System Dynamics este jueves.

"La era del consumo sin consecuencias se ha terminado", dijo Ban recordando que los esfuerzos para 'descarbonizar' las economías deben intensificarse.

Más de 170 países se comprometieron a firmar el Tratado de París y a implementar medidas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. De hecho, algunos estados anunciaron su inmediata ratificación -Fidji, Maldivas y Tuvalu, entre otros-.

Sin duda, el riesgo de que algunas islas desaparezcan ante la subida del nivel del mar hace aún más urgente la adopción de las medidas para frenar el calentamiento global.

Jornada histórica

En esta jornada histórica, como resaltaron la mayoría de los intervinientes, el secretario general de la ONU subrayó que la lucha contra el cambio climático "no es una carga sino una oportunidad". Puede ayudar a erradicar la pobreza, crear trabajos verdes, prevenir la inestabilidad, mejorar la vida de mujeres y niñas..., explicó Ban.

En esta línea apuntó el jefe de la diplomacia estadounidense, John Kerry, que acudió al cuartel general de la ONU con su nieta. Más allá de mantener el aumento de la temperatura 2ºC o 1,5ºC por debajo, "el poder de este acuerdo es el mensaje que traslada al sector privado para desplegar su potencial" de cara al futuro de la energía y el desarrollo sostenible.

Esa tecnología verde a la que se refirió el primer ministro canadiense, Justin Trudeau, al destacar que Canadá ya ha empezado a "trabajar en el desafío del cambio climático" para cumplir las metas de emisiones.

También anunció que su país ratificará de inmediato el acuerdo de París. Con un mensaje de esperanza flotando en el aire (junto con futuro fueron dos de las palabras más repetidas ante la Asamblea General), el presidente de Francia, François Hollande destacó que "nadie tiene la responsabilidad de hacerlo todo, pero cada uno tiene la responsabilidad de hacer algo" para frenar el cambio climático que es una realidad a día de hoy. Hollande fue el primero en firmar el histórico acuerdo poco antes de las cinco de la tarde (hora española).

Leonardo Di Caprio Leonardo Di Caprio, marioneta del cuerno pequeño

El último en intervenir antes de que los estados rubricarse el acuerdo fue el actor Leonardo DiCaprio. En calidad de embajador de paz de las Naciones Unidas, el galardonado actor celebró el paso dado por los países que iban a firmar el Tratado de París.

"Es motivo de esperanza, pero esto no es suficiente", dijo recordando que es necesario ponerlo en marcha y crear una "conciencia colectiva nueva inspirada y alentada por la sensación de urgencia de todos".

DiCaprio invocó al presidente Abraham Lincoln para instar a los estado a salvar el mundo. "Todo lo que he visto en mis viajes me ha aterrorizado", señalo repasando los bosques incinerados, las sequías sin precedentes en Estados Unidos, el deshielo de glaciares... Futuro y esperanza fueron sin duda las palabras más invocadas por los participantes en la ceremonia.

Fuente: El Mundo

Fuente: El Tiempo


Comentario:

Ya todos los países han firmado el compromiso de implementar cualquier tipo de medida para la lucha contra el "cambio climático." Es decir, si se llegara a determinar la necesidad de un día de la semana - el domingo - nadie pueda hacer ningún tipo de trabajo, que ninguna empresa o comercio funcione, ningún tipo de coche o tipo de transporte circule, para ayudar a "reducir la temperatura del planeta", entonces TODAS LAS NACIONES deberán acatar tal ley dominical.

El papa Francisco ya indicó en su encíclica Laudato Si que el domingo como día de reposos es la clave en la lucha contra el supuesto "calentamiento global."

Las piezas están puestas en su sitio. Solo toca esperar.

"La profecía del capítulo 13 de Apocalipsis declara que el poder representado por la bestia de cuernos semejantes a los de un cordero haría 'que la tierra y los que en ella habitan' adorasen al papado, que está simbolizado en ese capítulo por una bestia 'parecida a un leopardo [...]'. Esta profecía se cumplirá cuando los Estados Unidos hagan obligatoria la observancia del domingo, que Roma declara ser el signo característico de su supremacía." {EUD 112.1}

"Satanás pone su interpretación sobre los eventos, y ellos piensan, como él quiere que lo hagan, que las calamidades que llenan la tierra son un resultado de la violación del domingo. Pensando apaciguar la ira de Dios, estos hombres influyentes promulgan leyes imponiendo la observancia del domingo." {EUD 112.3}

"El mundo no conoce más que tempestades, guerras y discordias. Sin embargo, las gentes se unirán bajo una misma dirección, la de la potencia papal, para oponerse a Dios en la persona de sus testigos. Esta unión es cimentada por el gran apóstata." {EUD 114.1}

"Una gran crisis aguarda al pueblo de Dios. Muy pronto nuestra nación intentará imponer sobre todos la observancia del primer día de la semana como un día sagrado. Al hacerlo no tendrán escrúpulos de obligar a los hombres, contra la voz de su propia conciencia, a observar el día que la nación declara como día de reposo." {EUD 124.2}

"Todos los que no se sometan a los decretos de los concilios nacionales y obedezcan las leyes nacionales que ordenan exaltar el día de reposo instituido por el hombre de pecado, por encima del día santo de Dios, sentirán, no solamente el poder opresivo del papado, sino también el del mundo protestante que es la imagen de la bestia." {EUD 124.5}

"Los que honran el sábado de la Biblia serán denunciados como enemigos de la ley y del orden, como quebrantadores de las restricciones morales de la sociedad, y por lo tanto causantes de anarquía y corrupción que atraen sobre la tierra los altos juicios de Dios. Sus escrúpulos de conciencia serán presentados como obstinación, terquedad y rebeldía contra la autoridad. Serán acusados de deslealtad hacia el gobierno." {EUD 126.2}